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Depreciación: ¿Cuánto valor pierde un coche nuevo cada año?

Aunque existen tablas de conocimiento público para determinar, o al menos calcular, la depreciación que pueda tener tu coche, este tema no está exento de dudas y de variables, por lo que muchos factores diferentes intervienen en el concepto de depreciación de un coche.

Asimismo, no todos los coches se deprecian igual, y algunos coches de segunda mano, incluso hoy, pueden mantener un precio bastante similar al que tuvieron en sus primeros 2 años tras salir de un concesionario, algo que no deja de ser un hecho excepcional y poco usual.

¿Cuánto valor pierde un coche nuevo?

Cuando compras un coche nuevo, en un concesionario, tienes que asumir una realidad: sólo al salir de la oficina comercial donde lo has adquirido, el coche perderá un 10% de su valor. Sólo por cruzar esa puerta. Es, hoy, una máxima del mundo de la compraventa de coches, porque ha dejado de ser nuevo y 0 km, para entrar en un nuevo mercado.

Durante los primeros 24 meses, un coche nuevo perderá aproximadamente 20% de su valor (en comparación con el coste de adquisición original). Durante los siguientes 10 o 12 años, perderá a razón de un 10% anual.

Factores que influyen en la depreciación de un coche

  • Popularidad: los coches populares o de alta demanda suelen depreciarse menos, o incluso no depreciarse. La popularidad, a su vez, tiene muchos factores a considerar, yendo desde el combustible, las marcas, las categorías (las SUVs, hoy, son muy populares) y la demanda en ciertas áreas.
  • Estado del coche: un coche bien mantenido y que no ha sufrido accidentes se depreciará más lento que uno que, o bien no esté bien mantenido, o bien haya sufrido accidentes que hayan mermado la seguridad de su estructura.
  • Colores: los coches con colores vivos se deprecian más rápido que los que tienen colores neutrales en su carrocería, por cuestión de oferta y demanda.
  • Seguridad: los coches con puntuaciones más altas en términos de seguridad, bien por informes de ITV o por elementos adicionales que su propietario haya instalado para salvaguardar la integridad de los tripulantes, pueden reducir su depreciación o bien mantener un valor interesante a través del tiempo.
  • Combustible: los coches diésel y de gasolina se deprecian más rápido (incluso abruptamente) en comparación con los híbridos o eléctricos.
  • Carrocerías: los SUV se deprecian muy poco, por cuestiones asociadas a la popularidad y demanda. Los berlinas y monovolúmenes son los que se deprecian más rápido.

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